miércoles, 8 de febrero de 2012

BUSCANDO EL AVIVAMIENTO (3ra.parte)


UNA NACIÓN SE SANA CUANDO NOS CONVERTIMOS DE NUESTROS MALOS CAMINOS. “Y se convirtieren de sus malos caminos”

Regularmente cuando leemos esta parte del pasaje, respiramos profundamente y decimos… ¡Bueno… gracias a Dios ya estamos convertidos. Ya no andamos en malos caminos de licor, vicios y maldades!. La verdad es que en este pasaje
Dios acá le habla a su pueblo. Todavía hay malos caminos en medio nuestro. Por eso buscar el rostro de Dios habla de confrontación y cuando Dios mismo nos confronta el único camino que nos queda por delante es la conversión. Conversión es dar la media vuelta y quedar con el rostro hacía donde estaba la espalda.

Cambio de espíritu, caminos, mentalidad y conducta.

• Los Cristianos determinamos el estado del pueblo de Dios y de la nación.

• Somos la sal de la tierra. Somos la luz en medio de la oscuridad.

• ¿De cuales males caminos tenemos que convertirnos?

CONVERSIÓN DE LAS SEIS “A” DEL LIDERAZGO.

ARROGANCIA. Orgullo, vanidad, Indiferencia. Insensibilidad y orgullo religioso.

AUSENTISMO. Ausentismo de las personas, los lugares y las posiciones, deberíamos estar para hacer la diferencia. Damos la espalda para ver el deterioro que nos rodea y al dar la espalda a la realidad de nuestro pueblo, le damos la espalda a Dios, porque Dios está en el y con el pueblo.

AUTOSUFICIENCIA. Creemos que podemos salir solos adelante aunque el ambiente alrededor se deteriora. Creemos que sin orar por nuestra nación, nosotros mismos podemos escapar de el torbellino que se cierne sobre todos nosotros.

ANEDONIA. Perdida del placer en las cosas naturales de la vida. Y al perder el placer en la forma sana, nos hemos vueltos adictos para poder sentir mayor placer pero la verdad es que no disfrutamos de nada porque nos hemos esclavizado a la comida, los vicios, la Televisión, el trabajo. Nos hemos conectado adictamente a los aparatos y nos hemos desconectado de Dios, la familia, los amigos y nuestro pueblo.

ADULTERIO. (Pornografía, Adicciones sexuales, Pecado oculto). El sexo se ha convertido en nuestro dios. Los hogares aún de los creyentes se han resquebrajado y no sentimos el dolor del arrepentimiento.

AMARGURA. Resentimientos sin resolver. Perdida de perdón. Lamentamos el ayer y no disfrutamos del presente mientras enturbiamos las aguas del futuro. De todo eso tenemos que convertirnos. Hemos divido los pecados en pecados elegantes y pecados de bajo calibre, cuando pecado es pecado delante de Dios. Nuestros pecados que nos dominan son los mismos pecados que han hundido a nuestra nación pero en mayor escala. Es por eso que Dios nos confronta y nos pide conversión.

¿Cuáles son las promesas de Dios si nos humillamos, oramos, buscamos su rostro y nos convertimos?

“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”.
Arthur Miller (1915-2005) Dramaturgo estadounidense.

RESULTADOS DE ESTAS CUATRO ACCIONES NUESTRAS:

1.- DIOS OIRA. “ entonces yo oiré desde los cielos”. Dios promete oírnos. No hay ninguna duda que Dios abre su oído a la oración de sus hijos.

¿Acaso no oirá el que nos puso las orejas, ni podrá ver el que nos formó los ojos? Salmo 94:9

La seguridad de ser escuchados por Dios mismo es la más grande seguridad que los humanos tenemos. “Oración es el contacto entre la tierra doliente y el Dios de toda esperanza”.

2.- DIOS PERDONARÁ. “Y perdonaré sus pecados”.

Por tu gran amor, te suplico que perdones la maldad de este pueblo, tal como lo has venido perdonando desde que salió de Egipto. El Señor le respondió:—Me pides que los perdone, y los perdono. Números 14:19,20 .

Increíble seguridad de perdón, El Padre Eterno nos revela. Dios nunca da la espalda a quién con sencillez de niño pide perdón.

Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados. Salmo 32:1
Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. Salmo 32:5

Y ahora llegamos a la medula de todo este proceso divino hacia la nación.

3.- DIOS SANARÁ LA NACIÓN. “ y sanaré su tierra”

“Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! Alza los ojos, mira a tu alrededor: todos se reúnen y acuden a ti. Tus hijos llegan desde lejos; a tus hijas las traen en brazos. Verás esto y te pondrás radiante de alegría; vibrará tu corazón y se henchirá de gozo; porque te traerán los tesoros del mar, y te llegarán las riquezas de las naciones. Te llenarás con caravanas de camellos, con dromedarios de Madián y de Efa. Vendrán todos los de Sabá, cargando oro e incienso y proclamando las alabanzas del Señor.

Tus puertas estarán siempre abiertas, ni de día ni de noche se cerrarán; a ti serán traídas las riquezas de las naciones; ante ti desfilarán sus derrotados reyes. La nación o el reino que no te sirva, perecerá; quedarán arruinados por completo.

Aunque fuiste abandonada y aborrecida, y nadie transitaba por tus calles, haré de ti el orgullo eterno y la alegría de todas las generaciones. Te alimentarás con la leche de las naciones, con la riqueza de los reyes serás amamantada. Sabrás entonces que yo, el Señor, soy tu Salvador; que yo, el Poderoso de Jacob, soy tu Redentor.
En vez de bronce te traeré oro; en lugar de hierro, plata. En vez de madera te traeré bronce, y en lugar de piedras, hierro. Haré que la paz te gobierne, y que la justicia te rija. Ya no se sabrá de violencia en tu tierra, ni de ruina y destrucción en tus fronteras, sino que llamarás a tus muros “Salvación”, y a tus puertas, “Alabanza”. Isaías 60.

4.- LOS OJOS, LOS OIDOS Y EL CORAZÓN DE DIOS ESTARÁ CON NOSOTROS CONTINUAMENTE.

Mis ojos estarán abiertos, y mis oídos atentos, a la oración que se haga en este lugar; pues ahora he elegido y santificado esta Casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.

El Señor su Dios es quien la cuida; los ojos del Señor su Dios están sobre ella todo el año, de principio a fin. Deuteronomio 11:12.

Caminemos hacia esa conversión genuina, primero de nosotros mismos y luego de nuestra nación.

martes, 7 de febrero de 2012

Buscando el avivamiento. (2da.Parte)


UNA NACIÓN SE SANA CUANDO ORAMOS. “ y oran”

• Orar porque es la única opción que tenemos.
• Orar porque Jesús mismo lo demostró en todo su ministerio.

“No importa que nivel de madurez espiritual hayamos alcanzado,
necesitamos renovar nuestras apariencias, necesitamos frescas manifestaciones
y nuevas visitaciones del cielo. Necesitamos que las ventanas de los cielos
se abran una y otra vez sobre nuestras cabezas. Necesitamos que el
Espíritu Santo nos de otra vez un Pentecostés.”
Charles Spurgeon.

“ Sin mi nada podéis hacer” Jesús.

La oración, la intercesión y el quebranto son las herramientas divinas para ver cambios sustanciales en nuestra nación. ¿Cuándo fue la última vez que invertimos unas cuantas horas en la noche o en la mañana para interceder por nuestra nación?. Dios le dijo a Salomón: ¡Si mi pueblo se humilla y ora!. Dos primeros elementos vitales en el sendero de la recuperación de nuestra nación y esos dos elementos comienzan en mi y en ti.

UNA NACIÓN SE SANA CUANDO BUSCAMOS EL ROSTRO. “ Y buscaren mi rostro”.

¿Qué es buscar su rostro? No es lo mismo que orar?.

No, No es lo mismo. Usted y yo podemos orar sin buscar el rostro de Dios. Buscar el rostro de Dios es un grado más de profundidad en la comunión con el Padre.

Uno puede orar sin buscar su rostro. Así como usted puede hablar con alguien sin mirar su rostro. Para poder mirar el rostro de alguien uno tiene que sentirse libre de culpa. Mirar el rostro es estar dispuesto a ser confrontado. Y es ahí donde muchas veces huimos fácilmente escondiéndonos aún en la misma oración para no ser confrontados por el Dios Eterno.

No puede prevalecer el rostro humano ante el rostro divino. Uno tiene que rendirse.

Como Isaías lo hizo:
“Vi yo al Señor sentado sobre su trono alto y sublime y sus faldas llenaban el templo…. Entonces dije: ¡Ay de mi! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundo, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” Isaías 6: 1,5.

Pedro ocultó su rostro ante Jesús. Sintió la confrontación del Maestro:
“Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador”. Luc 5:8

Gedeón exclamó un grito de muerte:
Y viendo Gedeón que era el ángel del Señor, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto el ángel de Jehová cara a cara. Jueces 6:22

Abraham escondió su rostro muriendo así a sus planes y su identidad cambió.
Y siendo Abraham de edad de noventa y nueve años, se le apareció El Señor y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mi, y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mi y ti, y te multiplicaré en gran manera. Entonces Abraham cayó sobre su rostro y Dios habló con él diciendo: He aquí mi pacto contigo, serás padre de muchedumbres y no se llamará más tu nombre Abraham, sino que será tu nombre Abraham porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes”. Gen 17:3-5

Jacob fue marcado por el rostro de Dios.
Y llamó Jacob el nombre de aquel Lugar Peniel: Porque vi a Dios cara a cara y fue librada mi alma. Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera”. Gen 32:30,31

Moisés ocultó su rostro para morir a su vida sin propósito.
Y dijo: No te acerques acá: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu Padre, Dios de Abraham, Dios Isaac, Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Éxodo 3:5,6.

Elías no pudo mantener su rostro mientras huía.
Y cuando lo oí Elías, cubrió su rostro con su mano, y salió, y se pudo a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz diciendo: Qué haces aquí Elías? I Rey 19:13.

Ahora podemos ver la razón por la cuál en 2 Crónicas 7, Dios habla primero de humillarse, luego habla de orar y nos sube a un tercer escalón al hablarnos de buscar su rostro. Por eso el rey David dijo:
Escudríñame Oh Dios y ve si hay en mí camino de perversidad.

Nuestra nación comienza a sanarse cuando nosotros mismos, quienes conocemos a Dios personalmente no evadimos la confrontación divina luego de humillarnos y orar. En nuestras manos cae tremenda responsabilidad. (continuará)

lunes, 6 de febrero de 2012

Buscando el avivamiento. (1ra.parte)


Terminó, pues, Salomón la casa del Señor, y la casa del rey; y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de Dios, y en su propia casa, fue prosperado.—Entonces apareció El Señor á a Salomón de noche y le dijo: “Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar como Casa de sacrificio”.

Si yo cierro los cielos para que no haya lluvia, y si mando a la langosta que consuma la tierra, o si envío pestilencia a mi pueblo; “si se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra”.

Mis ojos estarán abiertos, y mis oídos atentos, a la oración que se haga en este lugar;— pues ahora he elegido y santificado esta Casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 2 Crónicas 7:11-15

2 Crónicas 7:14 nos confronta cuando vemos las noticias.

.

¿CÓMO SE SANA UNA NACIÓN?

“Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas
sociales se acerca a la muerte espiritual”.
Martín Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.

UNA NACIÓN SE SANA CUANDO NOS HUMILLAMOS. “Si se humillare mi pueblo”.

.

¿Qué es humillarse?

Es poner a un lado la apariencia, quitarnos las máscaras, despojarnos de nuestra experiencia, romper nuestros proyectos humanos y lanzarnos a los brazos del padre.

“ Si nosotros fuéramos realmente humildes, conoceríamos realmente lo mentirosos que somos”. Thomas Merton.

“ Señor enséñame a humillarme ante ti de tal manera que pueda entender lo mentiroso que soy y el fraude que vivo”.

“Humillación es real desespero. Desespero de mi mismo para que yo pueda esperar enteramente en ti”. Thomas Merton.

AUTOSUFICIENCIA es el elemento que nos aleja de la dependencia absoluta de Dios. Indiferencia nos hunde en el pozo de la indolencia e insensibilidad es la piel dormida del alma para poder captar lo sublime, tierno e inmensurable de la riqueza divina puesta a disposición de los pueblos quebrantados.

Cuantas veces mientras nuestra nación se deteriora moral, espiritual, política y familiarmente nosotros parecemos dormidos en el lecho de la desesperanza, pero cuando despierto en medio de la humillación de mi propia vanidad, la oración me conecta con el trono de la gracia para ver el despertar de mi espíritu y de mi pueblo.

“Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales,
y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios”.
Arnold J. Toynbee (1889-1975) Historiador inglés.

(continuará)

lunes, 30 de enero de 2012

LA VIDA ES LO QUE HAGAS CON ELLA.


Una pintura en un antiguo templo muestra a un rey forjando una cadena de su corona y cerca, otra escena muestra a un esclavo convirtiendo su cadena en corona. Debajo de la pintura se encuentra esta inscripción: “La vida es lo que hagas de ella, no importa de lo que esté hecha”.
Puede que hayas nacido con ciertos “ingredientes”, igual que un dulcero puede encontrar elementos como harina, azúcar y aceite en su cocina, pero lo que tú creas con los talentos y las habilidades que Dios te ha concebido, ¡depende de ti!
Vive tu vida de tal forma que pueda ser medida de acuerdo con estas palabras de un poeta anónimo:
No, “¿Cómo murió él?” sino “¿Cómo vivió?
No, “¿Qué ganó?” sino “¿Qué ofreció?”
Estas son las unidades con la que se mide el valor de un hombre como hombre, sin importar su nacimiento.
No, “¿Cuál fue su puesto?” sino, “¿Tenía corazón?”
Y, “¿Qué hizo con lo que Dios le dio?”
“¿Tenía siempre a flor de labios una palabra de ánimo para hacer regresar una sonrisa, para desvanecer una lágrima?”
No, “¿Cuál era su santuario?” tampoco, “¿Cuál era su doctrina?”
Sino, “¿Se mostró amigo de aquellos en verdad necesitados?”
No, “¿Qué decía la nota en el periódico?”
Sino, “¿Cuántos se apenaron cuando el murió?
“Cuando tú naciste, llorabas y el mundo se regocijaba.
Vive tu vida de tal forma que cuando mueras el mundo llore y tú te regocijes”.

lunes, 16 de enero de 2012

“Renunciar a tus sueños es matar la vida”


Entramos en el mes de Enero y para algunos es difícil de creer que ya prácticamente se ha ido el año 2011, ahora mismo hay personas que se apresuran para cumplir las metas que se trazaron el año pasado y quieren hacerlo todo en este mes, les tengo malas noticias a estas personas: que lo que no lograron en 12 meses del año no lo alcanzaran en un mes.
Cada vez que llega Enero empezamos a pensar en nuestras resoluciones del año entrante y comenzamos bien hasta finales de enero, luego de allí perdemos el impulso y nos cuesta darle seguimiento a las metas y terminamos el año frustrados y cansados de no alcanzar las metas.
¿Estás obteniendo lo que quieres de la vida? ¿Qué es lo que quieres de la vida?
Uno de mis versículos preferidos de la Biblia está en Juan 10:10 donde Jesús dice: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” y es interesante que ese mismo versículo dice que “el ladrón no viene más que a robar, matar y destruir”.
La vida en abundancia tiene que ver con una vida plena, de paz y propósito. Si tú no estás experimentando la vida en abundancia es porque alguien te ha robado y destruido tus sueños. Todos anhelamos lo mejor para nuestra vida, nuestro matrimonio, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestros negocios. No conozco ninguna persona que me diga que desea lo peor para su vida, muchos exclaman “¡No veo luz!” o “¡No pego ninguna!” y en su corazón solo hay un clamor “¿Cómo salgo de esta cisterna o de este lodo?”. A nadie le encanta estar viviendo así con un sentido de insatisfacción, de derrota y de amargura porque no han sido diseñados para eso.
¿Qué clase de vida quieres experimentar en este 2012? ¿Quieres un nuevo comienzo en tu matrimonio? ¿Quieres crecer en tu trabajo o en tus negocios? ¿Qué le estás pidiendo a Dios?
“Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar buenas cosas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!” Mateo 7:11 (NVI)
Dios quiere darte cosas buenas, quiere siempre darte lo mejor y para que ocurra es importante tres cosas: Pedir, Buscar y Encontrar. Muchos se quedan en el pedir, pero no salen a buscar y por eso no encuentran. El buscar y el encontrar tiene que ver con el accionar de tu vida. Tienes que tomar acción en tu vida, tienes que dar pasos que te lleven a la vida que tú estás buscando. Santiago decía que la fe sin obras es muerta, al igual podemos decir que si tienes sueños para tu vida, pero no vas tras ellos, no son sueños son una ilusión.
Dios es el dador de los sueños, los sueños son parte de tu herencia dada por el creador y son necesarios para tu crecimiento. No renuncies a tus sueños, solo porque algunos no crean en ellos. Siempre vas a encontrar oposición, para lograr los sueños siempre hay un precio que pagar. No dejes que el miedo o los ladrones de sueños te quiten tu herencia.
En este mes de Enero yo te invito a buscar a Dios y conectarte con tus sueños, hay promesas que en los últimos días están marcados por los sueños y visiones. Muchos de los inventos comenzaron con sueños literalmente en la noche.
La famosa teoría de la relatividad de Einstein vino de un sueño. Handel escuchó por primera vez El Mesías en un sueño. Elías Howe inventó la máquina de coser después de haberlo visto en un sueño. Comparto siempre esta frase de Walt Disney “Si puedes soñarlo puedes lograrlo”.
¿Quieres recuperar tu herencia? ¿Quieres elevarte en este 2012?
No renuncies a lo que por derecho te pertenece, la vida abundante es tuya. No renuncies a tus sueños, tú puedes lograrlo con la bendición de Dios definiendo tres preguntas: ¿Qué es lo que quieres realmente? ¿Dónde y Cómo lo vas a buscar? ¿Quién mas puede ayudarte?
Hoy es el mejor día para retomar mis sueños y comprometerme para alcanzarlos para vivir la vida abundante que Dios me ha dado.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Cuatro secretos de la Iglesia triunfante


Hoy más que nunca, son muchos los seres humanos en el mundo entero que están en búsqueda de "la gran verdad" Hombres y mujeres a nuestro alrededor, tratando de hallar la solución para sus vidas Si observamos, los rostros de una gran cantidad de personas que vemos a diario, muestras rasgos de profunda tristeza y preocupación. Lo grave de todo esto, es que estos individuos creen que el remedio para sus angustias, están guardados en las soluciones materiales, por lo que no logran el tan ansiado alivio para sus almas. Teniendo como base esta situación, no son pocas las congregaciones que ofrecen promesas muy difíciles de desechar (liberación, sanidad, milagros, prosperidad económica, etc.) Dios tiene poder para realizar todas estas cosas, y aún mucho más, de eso no existe duda alguna.

La gravedad de todo esto se acentúa, cuando algunos de nosotros nos quedamos mirando, e incluso criticando estas posiciones, mientras que nuestras Iglesias no solo no crecen, sino que se presentan situaciones donde las mismas decrecen a ritmo acelerado. Ante esta circunstancia, solo resta regresar a la fuente verdadera, es decir a la Palabra de Dios, y buscar demandas y enseñanzas del Señor, como lo es la Gran Comisión: Mateo 28: 19-20. Solo con esto y por esto, debemos colmar nuestros templos numérica y espiritualmente.

Una promesa irrevocable: 2da. Corintios 2: 14-17 Hemos sido salvados por medio de Cristo para vivir de triunfo en triunfo, y esto no solo con respecto a nuestra propia vida espiritual, sino también para la gloria de Su Iglesia ¿Cuáles son entonces los secretos para gozar de la victoria del Señor a través de su propia Iglesia?, veamos al menos cuatro de ellos

1 - PRIMER SECRETO - UNA IGLESIA DE ORACIÓN

Sin que esto ofenda a nadie, debemos reconocer y declarar que existen Iglesias realmente frías" Si no hay oración, no hay fuego en la Iglesia, y el mundo necesita quitarse el frío producido por sus amarguras y tristezas Colosenses 4:2; Efesios 6:18.

Orar no significa simplemente acercarse al templo los días de reunión y decirle unas cuantas palabras a Dios, muchas veces por mero formulismo, sino que orar significa quebrantarse espiritualmente y de todo corazón. La oración es la base del "gran despegue" de la Iglesia dentro de los cometidos que el Señor nos ha dado, para así poder sentir el ardor producido por el fuego del Espíritu Santo.

2 - SEGUNDO SECRETO - UNA IGLESIA SIEMPRE LISTA

No alcanza en ninguna congregación el tener temporadas y esfuerzos especiales para predicar el Evangelio. No es suficiente La Iglesia de Cristo debe predicar el Evangelio sin descanso y sin pausa: 2da. Timoteo 4:1-4.

Si el regreso del Señor se produjera hoy, nos debería encontrar trabajando sin desmayar en Su Obra, mostrándole al mundo que el único camino al cielo se llama Jesucristo.

3 - TERCER SECRETO - UNA IGLESIA DONDE TODOS TRABAJEN

Cada uno de nosotros es miembro voluntario de la Iglesia de Cristo, y esto es por el amor del Padre, por la gracia del Hijo y por el poder del Espíritu Santo. El día que aceptamos la nueva vida al recibir a Cristo en nuestro corazón, firmamos un "contrato" con Dios No es el pastor, no son los diáconos, no son los ancianos, no son los líderes los únicos responsables del trabajo en la Iglesia, sino cada uno de nosotros: Efesios 4: 15b-16.

4 - CUARTO SECRETO - UNA IGLESIA SIN PECADO

Oración - Siempre lista - Todos juntos trabajando Pero aún no es suficiente para obtener un triunfo rotundo, ya que debe ser una Iglesia "sin mancha": - Sin engaño a Dios - Sin envidias - Sin habladurías y calumnias - Sin un amor hipócrita - Donde se acepte que todos tenemos errores y sabiendo perdonar de verdad

CONCLUSIÓN

Oración - Prontitud - Plenitud - Amor La Iglesia triunfará predicando especialmente y de esta manera la salvación por medio de Cristo

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿PUEDE JESÚS SER TU SALVADOR SIN SER TU SEÑOR?


Recientemente leí en una revista un artículo (…) Empezaba con una pregunta: “¿Necesita una persona hacer a Cristo Señor como requisito para la salvación?”. No menos de diez veces en el artículo de dos páginas, el autor hablaba de “hacer a Cristo Señor” de nuestra vida*. Semejante terminología se ha hecho tan familiar en nuestra generación que algunos cristianos se inclinan a creer que es bíblica, pero no lo es.

La Biblia no habla de nadie que “haga” a Cristo como Señor, excepto Dios mismo, quien “le ha hecho Señor y Cristo” (Rom. 14:9; Fil. 2:11), y el mandamiento bíblico tanto para pecadores como para santos no es “hacer” a Cristo Señor, sino acatar su señorío. Los que rechazan su señorío le honran sólo de labios, no son salvos (ver 1 Cor. 12:3; Luc. 6:46-49). Sabemos que por las palabras de Jesús en Mateo 7:22, muchos de los que admiten el señorío de Cristo de palabra o de manera intelectual, serán rechazados en el

Cielo, porque no hacen la voluntad del Padre que está en el Cielo. Todos los que creen en la Palabra de Dios, estarán de acuerdo en que Jesús es Señor en todo tiempo y para siempre, ya sea que alguien reconozca su señorío o se someta a su autoridad, como si no lo hace. (…) En Mateo 7:21-22 y Lucas 6:46-49, Jesús atacó la posición falsa de quienes le llamaban Señor pero no le conocían en realidad, y dejó claro que la obediencia a la autoridad divina es un requisito previo para entrar en el reino. Evidentemente, su señorío es una parte integrante del mensaje de la salvación.